Cómo mejorar nuestro cultivo de sandía

En nuestro Centro de Jardinería en Valencia Tot en U dispone de todo lo necesario para el cultivo y cuidado de su huerto urbano: semillas, planteles, fertilizantes, material de riego…

En este post vamos a dar respuesta a consultas realizadas por nuestros clientes sobre cómo mejorar nuestro cultivo de sandía.

Características de la sandía

Su nombre científico es Citrullus lanatus y pertenece a la familia de las Cucurbitáceas. A lo largo del planeta tiene distintas formas de nombrarse: melón de agua, aguamelón, patilla, paitilla, etc.

Estamos ante una planta anual herbácea originaria del desierto de Kalahari (África) donde crece de forma silvestre, aunque fue en las márgenes del río Nilo donde comenzó su cultivo expandiéndose hasta llegar al mar Mediterráneo y comercializarse en países como Grecia, Italia y España.

Los tallos de la sandía de color verde cubiertos de pilosidad, son de desarrollo rastrero y trepador si encuentra un soporte donde hacerlo agarrándose por sus zarcillos. Comienza emitiendo un solo tallo y cuando llega a tener entre 5 a 8 hojas bien desarrolladas, comienza a emitir brotes y de ahí nuevos tallos y así sucesivamente, cubriendo cada planta del orden de 4 a 5 m2.

Cómo mejorar nuestro cultivo de sandía

Las hojas de la sandía son suaves al tacto por el haz ya que por el envés son ásperas con nerviaciones muy pronunciadas. Son pecioladas y en la mayoría de los casos posee tres lóbulos alcanzando una longitud de 6 a 20 centímetros.

Las flores son de color amarillo lo que atrae a los insectos. Son solitarias formadas por cinco pétalos unidos en su base. Posee dos tipos de flores en la misma planta, masculinas (con ocho estambres que forman cuatro grupos soldados por sus filamentos) y femeninas (con estambres rudimentarios y un ovario con el aspecto de fruto incipiente) muy fáciles de diferenciar.

El fruto es una gran baya globosa o alargada que tras desarrollarse puede alcanzar entre los dos a veinte kilos. La corteza varía de color según la variedad, al igual que la pulpa que tiene un sabor dulce. Muchas variedades tienen gran cantidad de semillas en su pulpa y otras carecen de ellas.

El cultivo de la sandía

Para cultivar sandías debes saber que es un cultivo poco exigente. Nosotros disponemos tanto de semillas como de plantel injertado. Ya que puedes partir de estas dos modalidades tu cultivo.

Prefiere suelos bien drenados y ricos en materia orgánica por lo que agregaremos abono a la tierra a la vez que realizaremos una escarda manual para eliminar malas hierbas que compitan con el cultivo de la sandía.

Si partes de semillas debes realizar unos tres o cuatro agujeros en la tierra y colocar una semilla en cada hoyo hasta que tengas las plantas listas para plantar al lugar definitivo. Y si partes de plantel injertado pensaremos antes de su plantanción en el espacio que ocupa, hay que hacerlo en hileras de 1,5 m de distancia con una separación de 1,5 m entre una y otra planta.

Si hemos comprado planteles injertados sobre calabaza, en ocasiones puede rebrotar y deberemos eliminar el brote de calabaza para que la sandía se desarrolle con normalidad.

La sandía es una fruta tropical, por lo que la temperatura óptima para su crecimiento se sitúa entre 23ºC y 28ºC. Aunque tolera temperaturas más bajas, puede detener su crecimiento si bajan de los 11ºC. Por eso el momento ideal para la siembra es tras la época de heladas.

Cultivo de sandía

Una de las técnicas que recomendamos es cubrir las plantas de sandía con nuestro geotextil traspirable. También llamado manta térmica o cubierta flotante, no sólo atenúa los primeros fríos de primavera sino que cumple además como efecto barrera contra insectos vectores como los pulgones, que son causantes de virosis en sandía. Por otra parte, crea un efecto invernadero autorregulador de la temperatura que evita en gran medida cierto estrés en las plantas.

Si se ha utilizado esta manta térmica o cubierta flotante, con la aparición de las primeras flores nos marca el momento idóneo para su retirada ya que si bien cumple entre sus funciones el efecto barrera contra insectos, también lo hacen con las abejas y no podrán polinizar las flores.

Para el cuajado de la sandía es necesaria la presencia de insectos polinizadores, por lo que es recomendable, ya que es difícil tener alguna colmena de abejas cerca, sí tener plantas aromáticas y de flores ornamentales conviviendo en el huerto urbano.

Debemos evitar las malas hierbas durante todo el proceso, acolchando el cultivo (colocar paja de pino o una película de polietileno sobre la tierra) para evitar que ellas crezcan. Este proceso además incrementará la temperatura del suelo, disminuirá la evaporación del agua aumentando la concentración en el suelo de Co2, lo que aumentará la calidad del fruto.

El abonado y frecuencia de riego irá en función del estado de desarrollo de la planta. Para una mayor información, puede visitar nuestro campo de ensayos de hortícolas para huertos urbanos, donde además se pueden ver el comportamiento de las diferentes variedades vendidas en nuestras secciones de planteles y semillas hortícolas.

Plagas y enfermedades de la sandía

Como las demás cucurbitáceas, los grandes enemigos del cultivo de la sandía en cuanto a enfermedades, son las vasculares, el oidium y el chancro gomoso del tallo.

En relación a las plagas estas serían la mosca blanca, la araña roja, el pulgón y los trips.

Cómo mejorar nuestro cultivo de sandía

Observaremos si hay presencia de pulgón. Su detección precoz nos permite actuar sobre focos localizados directamente. Si la plaga está generalizada, tendremos que realizar el tratamiento con insecticida en toda la parcela para evitar reinfecciones.

Siempre existe el riesgo de aparición de ciertas orugas e insectos del suelo. Algunas mordisquean la piel de los frutos depreciándolos estéticamente, mientras que otras, como los gusanos de alambre, agujerean el fruto haciéndolos inservibles. La localización de estas orugas suele ser en la zona del suelo que contacta con el fruto. Para su control es interesante aplicar cebos en gránulos se queden entre el suelo.

Le recomendamos consulte a nuestro personal especializado, para que le asesore sobre qué materias activas hay autorizadas y sean además respetuosas con la fauna auxiliar.

La cosecha de la sandía

Las sandías tienen un ciclo del cultivo de 90 a 150 días. Se cosecharán cuando las sandías estén maduras. Cuando las golpees con los dedos, y suenen a hueco están listas.

Otro buen indicio para saber si puedes ya cosechar tu ejemplar es rayando la piel con las uñas. Si ésta se separa enseguida está lista para su consumo.

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